La palabra “ultreya/ultrella” es un término antiguo que viene del latín (el prefijo ultra, o sea, “más” o “otro” y el sufijo eia, “allá”) y según el sitio web de “Ultreya 2008”, una agencia católica, principalmente “fue utilizado por los peregrinos de Compostela cuando se encontraban para saludarse y animarse a lo largo del camino.” Por lo tanto, significa “¡Adelante!” y “¡Ánimo!”
Aunque el camino parece ser un desafío físico y mental para el peregrino, el apoyo de otros peregrinos y de otras personas que te anima para seguir adelante, convierte el reto individual en una experiencia colectiva. Pero como la palabra no está en la página web de la RAE, parece ser un término exclusivo, sólo entendido por los valiosos peregrinos...
Mancera Ruiz, Pbro. Marcos. “¿QUÉ ES UNA ULTREYA?” 15 de
agosto de 2007. <http://ultreya2008.agenciacatolica.com>

LAS EXPECTATIVAS DE LA CLASE

Cuando tenía once años mi familia y yo pasamos un mes viajando por toda España; nuestra visita a la catedral de Santiago que sólo duró un día fue mi único recuerdo de todo ese viaje. Como nunca había visto una catedral en mi vida, el tamaño de Santiago me impresionó mucho. Por cierto, recuerdo haber intentando varias veces sacar una foto de la catedral entera, pero no cabía en la máquina de fotos (por supuesto, pre-digital). También, la entrada a la catedral me fascinó: una escalera majestuosa que sube hasta la entrada principal en la forma de una cruz y una explosión de estatuas, campanas y adornos. Acostumbrada a las iglesias norteamericanas cuyo estilo es bastante más sencillo, estaba ilusionada sólo al examinar la fachada de la catedral de Santiago. Sin embargo, la verdad es que el interior de la iglesia es lo que me dejó sin palabras.

Habíamos llegado durante la misa de los peregrinos a las 12. Nunca había visto tanta gente asistiendo a misa en mi vida. No podía ver nada salvo una cosa volando por el aire: el botafumeiro gigantesco. Al final de la misa, nos quedamos para descubrir el interior de la iglesia que a partir de ese día, he nombrado un “fun house”, o sea, un lugar lleno de encantos. Por ejemplo, justo a la entrada recuerdo haber tenido que poner mis manos dentro de las bocas de unas estatuas de animales y luego, golpear mi cabeza contra una estatua. Por fin, llegamos al altar dorado con una gran estatua de Santiago. Mi prima nos llevó al fondo del altar donde subimos para abrazar al apóstol, una especie de estatua que tenía numerosas joyas: una verdadera maravilla. No obstante, el encanto no se limitaba a la catedral. De hecho, la ciudad de Santiago con las estatuas de “las Marujas”, los parques, la tarta de Santiago y las calles estrechas sólo sirvieron para afirmar mi hipótesis que esta ciudad era especial.

A partir de ese momento, o sea en 1994, he visitado la catedral de Santiago dos veces más y sigue siendo una de las catedrales más impresionantes que he visto en mi vida. Por esta razón, he querido tomar esta clase “El camino de Santiago”. Me interesa mucho la historia de Santiago el Mayor, pero también la arquitectura y el arte que refleja la historia y la evolución de España a través de los siglos. ¿Cómo empezó el camino de Santiago? ¿Cómo ha evolucionado a través del tiempo? Por ejemplo, ¿cómo se diferencia un peregrino de la Edad Media y uno del siglo XXI? Sé que otras catedrales en España, como la de Burgos, también tienen iconos de Santiago en sus capillas. ¿Cuáles otras? ¿Qué representan la concha y la cruz roja que tiene una forma original y han convertido en símbolos del apóstol y del peregrinaje? ¿Por qué tuve que abrazar a Santiago y golpear mi cabeza contra una estatua? ¿Cómo empezó esa leyenda? Para mí, el propósito de esta clase, como bien ha dicho el profesor Larrañaga el primer día, es no solamente aprender sino divertirme. A pesar de que el viaje y los entrenamientos van a ser duros física y mentalmente, estoy emocionada. Nunca he hecho una caminata de tantos días y la idea de estar sola, sin la tecnología, el estrés de las clases y el ruido de la ciudad me agrada mucho porque sin las distracciones del mundo exterior uno puedo pensar y aprender más sobre sí mismo. Al final de esta clase, sencillamente espero poder volver a Santiago con un mejor conocimiento de su historia para poder apreciarla aún más.